El Gobierno pone en juego US$ 7.000 millones y abre un debate que puede cambiar el crédito en dólares

El Gobierno pone en juego US$ 7.000 millones y abre un debate que puede cambiar el crédito en dólares


El Gobierno evalúa flexibilizar las restricciones que limitan el uso de los depósitos en dólares para otorgar préstamos, con el objetivo de ampliar el crédito y darle impulso a una actividad económica que todavía muestra un comportamiento dispar. La discusión apunta especialmente a unos US$ 7.000 millones que permanecen inmovilizados como encajes bancarios, aunque la posibilidad genera reparos por el riesgo de descalce de monedas dentro del sistema financiero.

Bausili abrió la puerta a discutir los préstamos en dólaresEl debate, que inicialmente había surgido como una propuesta de bancos privados de capital nacional, comenzó a ganar espacio dentro del equipo económico. El presidente del BCRA, Santiago Bausili, descartó por ahora una nueva reducción general de los encajes para acelerar la baja de tasas, pero consideró que flexibilizar las reglas para prestar dólares de los depositantes «amerita que se debata, se expanda y se profundice en el debate».

Las restricciones actuales tienen su origen en la crisis de 2001 y buscan impedir que los bancos presten moneda extranjera a personas o empresas cuyos ingresos están denominados en pesos. Bausili puso en discusión los costos que tuvo esa regulación: «Creo que, como esta regla salió como consecuencia de la crisis de 2001, quedó muy identificada con una salvaguarda, un pilar de una solidez, sin cuestionarse mucho si tenían efectos negativos asociados. Y nosotros creemos que, como la mayoría de las decisiones de política, hay un riesgo. Entonces, es cierto, se preservó un sistema financiero en un riesgo de descalce, pero cuando uno observa la evolución en el tiempo, se preservó un sistema financiero que es de lo más chico del mundo. Entonces, preservamos la nada misma».



El crédito en pesos pierde fuerza y crecen los préstamos en dólaresLa discusión aparece en momentos en que el comportamiento del crédito privado vuelve a mostrar señales de debilidad. Aunque el último Informe Monetario Mensual del BCRA registró una expansión de los préstamos en pesos constantes durante julio, estimaciones privadas muestran otra dinámica. Equilibra calculó que «tras un segundo trimestre contractivo, el crédito en pesos al sector privado retrocedió 2,8% mensual real» desestacionalizado en julio, con bajas de 2,6% en familias y 3,1% en empresas.

El contraste aparece en el financiamiento en moneda extranjera. «Del otro lado, los préstamos en dólares crecieron 5,3%» sin estacionalidad durante julio, agregó la consultora. Cerca del 90% corresponde a préstamos de sola firma, utilizados principalmente para operaciones de comercio exterior. El problema para el Gobierno es que, bajo la regulación vigente, el universo de potenciales tomadores de crédito en dólares tiene límites estrictos.

Depósitos en dólares: superan los US$ 40.000 millones.Encajes que podrían entrar en discusión: alrededor de US$ 7.000 millones.Crédito en pesos: cayó 2,8% mensual real en julio, según Equilibra.Préstamos en dólares: aumentaron 5,3% en el mismo período.Las flexibilizaciones que ya permitió el Banco CentralEl BCRA ya avanzó con cambios parciales. Primero habilitó a las entidades a utilizar dólares propios obtenidos mediante colocaciones de deuda para financiar a familias y empresas que no generan divisas. Posteriormente permitió prestar moneda extranjera a clientes con ingresos en pesos cuando exista el aval de una empresa exportadora. Sin embargo, ninguna de las dos alternativas consiguió hasta ahora generar un salto significativo del crédito.



Desde el sector financiero consideran que existe margen para avanzar. Jorge Vasconcelos, economista de IERAL-Fundación Mediterránea, señaló a Clarín: «Seguramente haya más espacio para que las empresas tomen créditos en dólares, sin que esta dinámica comprometa ni la solvencia ni la liquidez del sistema bancario. El decreto que regula las operaciones factibles es de 2002, la situación cambió en todos los planos».

El riesgo de prestar dólares a quienes generan pesosEl principal interrogante es cómo evitar que una expansión del crédito recree el descalce de monedas que amplificó anteriores crisis financieras. Vasconcelos marcó ese límite: «Eso no significa olvidar que tenemos una economía bimonetaria en la que el Central no es prestamista de última instancia en el segmento dólar. En Perú, eso se contempla con la política de encajes: 35% para los depósitos en dólares, 6% para los depósitos en soles».

La alternativa que analiza el Gobierno no implicaría liberar los más de US$ 40.000 millones depositados en moneda extranjera, sino eventualmente movilizar parte de los aproximadamente US$ 7.000 millones considerados «ociosos» dentro de los encajes. Para sus impulsores, esos recursos podrían transformarse en una nueva fuente de financiamiento para la economía; para sus críticos, reducir ese colchón obliga a extremar las garantías para evitar problemas de liquidez ante una eventual salida de depósitos.