Néstor, Cristina y Alberto (juntos) utilizaron más de US$ 300.000 millones del BCRA para financiar al Tesoro

Néstor, Cristina y Alberto (juntos) utilizaron más de US$ 300.000 millones del BCRA para financiar al Tesoro


El oficialismo salió a defender la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, cuyo principal objetivo es eliminar completamente el financiamiento del Tesoro por parte de la autoridad monetaria.

Se trata de una herramienta que fue utilizada de manera recurrente durante las últimas décadas y llevada al extremo por diferentes administraciones peronistas y kirchneristas.

Cuánto financiamiento recibió cada gobierno del Banco CentralUn interesante compendio elaborado por Eco Go, sobre la base de datos del BCRA, permite dimensionar cuánto recurrió cada administración al financiamiento del Banco Central para cubrir las necesidades del Tesoro.



El relevamiento suma diferentes mecanismos, como los adelantos transitorios, las transferencias de utilidades, las letras intransferibles, los Bonares y la recompra de títulos públicos.

El mandato de Alberto Fernández fue el que más utilizó esta herramienta, con un total de US$ 118.700 millones.

El monto estuvo impulsado por adelantos transitorios por US$ 29.400 millones, transferencias de utilidades por US$ 32.100 millones y, principalmente, por operaciones vinculadas con títulos públicos por US$ 36.800 millones.



Muy cerca aparece el segundo gobierno de Cristina Kirchner, con US$ 104.900 millones. En ese caso, el financiamiento estuvo explicado en gran parte por las letras intransferibles, que alcanzaron los US$ 38.800 millones, y por las utilidades transferidas, por otros US$ 25.300 millones.

 

Milei, el único gobierno con saldo negativoEn el otro extremo aparece el gobierno de Javier Milei, que es el único que muestra un saldo negativo.



De acuerdo con el relevamiento, la actual administración registra un resultado de US$ -1.300 millones. Esto significa que, en términos netos, el Tesoro devolvió financiamiento al Banco Central en lugar de recibir nuevos recursos.

El resultado se explica principalmente por el retiro de títulos públicos por US$ 4.000 millones y la reducción de letras intransferibles por US$ 24.900 millones.

El kirchnerismo concentró el 91% del financiamiento desde 2003Al sumar los tres gobiernos kirchneristas —Néstor Kirchner, Cristina Kirchner I y Cristina Kirchner II— y la administración de Alberto Fernández, el monto total asciende a US$ 274.700 millones.



La distribución fue la siguiente:

Néstor Kirchner: US$ 15.300 millones.Cristina Kirchner, primer mandato: US$ 35.800 millones.Cristina Kirchner, segundo mandato: US$ 104.900 millones.Alberto Fernández: US$ 118.700 millones.En conjunto, esas cuatro administraciones explican aproximadamente el 91% de los US$ 301.200 millones de financiamiento acumulado desde 2003, según el informe.

El gobierno de Mauricio Macri, por su parte, utilizó US$ 27.800 millones, el segundo monto más bajo después del registrado durante la administración de Milei.



Bausili y Werning, en el Congreso – ARCHIVO FOTOGRAFICO HCDN

Bausili y Werning defendieron la reforma en el CongresoPara dar la batalla legislativa, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y su vicepresidente, Vladimir Werning, se presentaron ante las comisiones de Finanzas y de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados.

«Funciona estructuralmente con una interacción de los distintos artículos. No hay un artículo que sea angular por encima de los otros, sino que la combinación de los distintos elementos hace al Banco Central que nos parece que la Argentina debería tener», sostuvo Bausili.



El titular de la autoridad monetaria explicó que el proyecto no se limita a impedir que el organismo vuelva a financiar al Estado.

«No es solo la independencia o solo la prohibición de financiar al Tesoro, sino también funcionarios que sean los adecuados para manejar el Banco Central, con un objetivo claro y protegidos de las influencias políticas del momento», afirmó.

Según Bausili, esa combinación institucional ofrece mayores probabilidades de alcanzar el objetivo de «aniquilar eventualmente la inflación».



«Lo que estamos proponiendo acá existe en la gran mayoría de las Cartas Orgánicas de los bancos centrales de aquellos países que ya fueron exitosos en erradicar la inflación. No estamos trayendo nada como una idea muy revolucionaria, un experimento o un test», añadió.

Werning: «Los perjudicados fueron las familias argentinas»Posteriormente, Vladimir Werning realizó un recorrido por los aspectos económicos, contables y jurídicos de la reforma.

«Cuando uno se plantea por qué resulta oportuna y necesaria la reforma a la Carta Orgánica, lo primero que se piensa es: bueno, acá el problema que tenemos es la inflación. Esto es evidente, pero eso dispara otras preguntas también: quién se perjudica con la inflación, quién fue el responsable y a quién benefició», introdujo el vicepresidente del BCRA.



Werning ofreció luego una respuesta contundente: «Los perjudicados son las familias argentinas. ¿Quién fue responsable? El Banco Central. ¿Y a quién benefició? Al Tesoro Nacional».

El funcionario sostuvo que las familias que conservaron sus ahorros en pesos perdieron poder adquisitivo como consecuencia de la inflación.

«Esto impactó no solo en los ahorros, que son el stock de dinero que tienen las familias, sino también en el flujo de ingresos, las jubilaciones y los salarios», explicó.



«Con lo cual, está claro que el perjuicio fue para la sociedad argentina en su conjunto», profundizó.

El daño patrimonial que dejó el financiamiento al TesoroWerning también puso cifras sobre el deterioro sufrido por el balance de la autoridad monetaria.

«Desde 2003 hasta 2023, el Banco Central tuvo un daño patrimonial equivalente a más de US$ 550.000 millones», aseguró.



Según el vicepresidente del organismo, esa cifra surge de analizar la evolución de los activos, los pasivos y los costos financieros acumulados.

«Es el equivalente al 85% del PIB acumulado», concluyó.



El proyecto que impulsa el Gobierno busca impedir que esta dinámica vuelva a repetirse. Además de prohibir el financiamiento directo o indirecto al Tesoro, la iniciativa pretende reforzar la independencia institucional del Banco Central y establecer responsabilidades para los funcionarios que incumplan las nuevas restricciones.