Se frenó la baja de la pobreza: el INDEC marcó un giro y ya afecta al 30%

Se frenó la baja de la pobreza: el INDEC marcó un giro y ya afecta al 30%


La mejora que venían mostrando los indicadores sociales comenzó a perder impulso. Según los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) difundidos por el INDEC, la pobreza volvió a subir en el primer trimestre de 2026 y alcanzó al 30% de la población, mientras que la indigencia trepó al 6,5%, interrumpiendo la tendencia descendente registrada durante buena parte del año pasado.

La pobreza retomó la senda alcista tras varios trimestres de bajaDe acuerdo con los datos oficiales, la pobreza avanzó desde el 29,9% del cuarto trimestre de 2025 hasta el 30% en el primer trimestre de este año. La indigencia también aumentó, al pasar de 6,1% a 6,5%. Ambos indicadores quedaron por encima de los registrados en los dos trimestres previos, aunque todavía se mantienen por debajo de los niveles del primer trimestre de 2025, cuando la pobreza era del 31,4% y la indigencia del 6,9%.

Con estos resultados, se consolida un cambio de tendencia: luego de varios trimestres consecutivos de descenso tanto en la comparación interanual como trimestral, los indicadores comenzaron a mostrar señales de estancamiento e incluso de reversión.



Las proyecciones anticipan un escenario más deterioradoEl economista Martín González-Rosada estimó que la pobreza habría continuado en ascenso durante el segundo trimestre. «La incidencia proyectada se puede descomponer mecánicamente en un promedio ponderado de una tasa de pobreza de 30,5% para el primer trimestre de 2026 y 32,7% para el segundo trimestre calendario. La EPH es una encuesta representativa de una población urbana que en el semestre de referencia se estimó en 30 millones de personas, lo que implica que alrededor de 9,4 millones viven en hogares urbanos pobres», explicó.

Eso implicaría, frente al segundo semestre de 2025, unos 800.000 nuevos pobres, de los cuales casi 100.000 habrían caído en la indigencia. El dato refuerza la preocupación por la persistencia de la crisis social y la fragilidad del poder adquisitivo de los hogares.

La UCA advierte un «agotamiento» en la baja de la pobrezaEl director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, Agustín Salvia, sostuvo que los microdatos muestran un cambio de escenario. «Se frenó la caída de la pobreza», afirmó, y agregó: «Más que un aumento interanual consolidado de la pobreza, lo que los datos muestran hasta ahora es el agotamiento de la fase de descenso y su reemplazo por una situación de estancamiento, con indicios de reversión. El cambio es más visible en la pobreza, mientras que en la indigencia se manifiesta como un deterioro gradual de la situación de los hogares ubicados en el extremo inferior de la distribución».



Los especialistas atribuyen este deterioro principalmente a la pérdida de poder adquisitivo de los ingresos, producto de los aumentos en tarifas y servicios regulados —como transporte, electricidad, agua y gas—, y al crecimiento del empleo informal y de baja carga horaria. En ese contexto, la recuperación social aparece cada vez más limitada.

Más precariedad entre los hogares más vulnerablesAdemás del retroceso en los indicadores de ingresos, los microdatos del INDEC reflejan un deterioro en las condiciones de vida de los hogares que permanecen en la pobreza. Se profundizaron las dificultades para acceder a servicios básicos como gas, agua corriente y desagües, al tiempo que más familias continúan sin cobertura médica de obra social o mutual.

Este cuadro evidencia una mayor precarización entre los sectores de menores recursos y confirma que la mejora estadística de los últimos meses aún no se traduce en una recuperación sostenida para los hogares más castigados.