
Brasil volvió a quedar afuera en octavos de final con Noruega, tras una actuación superlativa de Haaland para los europeos. La última vez que el conjunto «verdeamarelo» quedaba en esta instancia fue en el mundial de Italia 1990 contra la Argentina de Diego y Caniggia.
Brasil volvió a quedar eliminado en los octavos de final de un Mundial tras la derrota 2-1 frente a Noruega, un resultado que cortó una larga racha y recordó la última vez que la «Verdeamarela» había caído en esa instancia: el inolvidable clásico ante Argentina en Italia 1990, resuelto con un histórico 1-0 en Turín.
Aquel 24 de junio, el equipo de Carlos Bilardo llegaba envuelto en dudas. El debut había sido una sorpresiva derrota 1-0 ante Camerún, luego venció 2-0 a la Unión Soviética y empató 1-1 con Rumania, clasificación que apenas le alcanzó para avanzar como uno de los mejores terceros.
Con apenas tres goles a favor, dos en contra y un funcionamiento muy lejos del ideal, la Albiceleste parecía tener pocas posibilidades frente a un Brasil que había ganado su grupo con puntaje perfecto tras superar a Suecia (2-1), Costa Rica (1-0) y Escocia (1-0).
El desarrollo del encuentro confirmó todos los pronósticos. Brasil dominó de principio a fin y generó una enorme cantidad de situaciones. Müller desperdició un mano a mano, Sergio Goycochea le ganó un duelo a Careca, Dunga estrelló un cabezazo en el palo, Branco complicó con sus centros y la defensa argentina sobrevivió como pudo. El 0-0 al descanso fue un auténtico milagro para el campeón defensor.
En el complemento el conjunto de Sebastião Lazaroni mantuvo el control. Careca volvió a exigir a Goycochea, Alemão remató al palo y otro cabezazo del delantero brasileño pasó muy cerca. Sin embargo, el desgaste empezó a sentirse y Argentina encontró espacios para responder. Jorge Burruchaga obligó a una gran atajada de Claudio Taffarel y Diego Maradona comenzó a participar más.
A los 35 minutos llegó la jugada que quedó para la historia. Maradona tomó la pelota en campo propio, dejó rivales en el camino y asistió con precisión a Claudio Caniggia. El delantero eludió a Taffarel y definió con el arco vacío para el 1-0. Brasil buscó desesperadamente el empate, Müller falló otra ocasión inmejorable y Ricardo Gomes fue expulsado por derribar a José Basualdo cuando encaraba solo hacia el arco.
Argentina resistió hasta el final y consumó una de las mayores sorpresas de la historia de los Mundiales. Después eliminaría a Yugoslavia e Italia por penales para alcanzar la final, mientras que Brasil inició aquel día una extensa racha sin despedidas en octavos que recién volvió a romperse ahora, 36 años después.
