Empresas privadas e individuos de los países de América Latina y el Caribe obtienen beneficios anuales a partir del trabajo forzoso de 1,8 millón de personas, de las cuales dos tercios son víctimas de la explotación laboral extrema, reveló la OIT.
Empresas privadas e individuos de los países de América Latina y el Caribe obtienen beneficios anuales a partir del trabajo forzoso de 1,8 millón de personas, de las cuales dos tercios son víctimas de la explotación laboral extrema, reveló la OIT.