
Buenos Aires, 5 junio (PV) — El insomnio es uno de los trastornos del sueño más frecuentes en el mundo. Dificultad para quedarse dormido, despertares nocturnos o la sensación de no haber descansado lo suficiente son problemas que afectan a millones de personas y que pueden tener consecuencias sobre la salud física y mental.
La falta de sueño no solo provoca cansancio al día siguiente. También puede afectar la memoria, la concentración, el estado de ánimo e incluso aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, obesidad y trastornos de ansiedad.
Aunque en algunos casos es necesario consultar a un profesional, los especialistas destacan que ciertos cambios en la rutina pueden mejorar significativamente la calidad del descanso.
Mantener horarios regulares
Uno de los consejos más importantes es acostarse y levantarse todos los días a la misma hora, incluso los fines de semana.
El cuerpo funciona con un reloj biológico interno que se beneficia de las rutinas estables. Cuando los horarios cambian constantemente, el organismo tiene más dificultades para reconocer cuándo debe dormir.
Evitar las pantallas antes de acostarse
Celulares, computadoras, tablets y televisores emiten luz azul, que puede interferir en la producción de melatonina, la hormona responsable de regular el sueño.
Los expertos recomiendan dejar de utilizar estos dispositivos al menos una hora antes de ir a la cama.
Reducir el consumo de cafeína
El café, algunas gaseosas, bebidas energizantes y ciertos tipos de té contienen estimulantes que pueden permanecer varias horas en el organismo.
Por eso, se aconseja evitar su consumo durante la tarde y la noche, especialmente en personas sensibles a sus efectos.
Crear un ambiente adecuado para dormir
La habitación debe ser un espacio destinado al descanso.
Para favorecer el sueño se recomienda:
- Mantener una temperatura agradable.
- Reducir al máximo la luz.
- Evitar ruidos molestos.
- Utilizar un colchón y almohadas cómodos.
- Mantener el dormitorio ordenado y ventilado.
No cenar en exceso
Las comidas abundantes o muy pesadas cerca de la hora de dormir pueden dificultar el descanso.
Los especialistas aconsejan optar por cenas livianas y dejar pasar al menos dos horas entre la última comida y el momento de acostarse.
Hacer actividad física regularmente
El ejercicio ayuda a reducir el estrés y mejora la calidad del sueño.
Sin embargo, se recomienda evitar entrenamientos intensos durante las horas previas a dormir, ya que pueden generar el efecto contrario y aumentar el estado de alerta.
Evitar las siestas largas
Dormir durante el día puede ser beneficioso en algunos casos, pero las siestas extensas o muy tardías suelen interferir con el descanso nocturno.
Lo ideal es que no superen los 20 o 30 minutos.
Técnicas de relajación
La ansiedad y las preocupaciones son dos de las principales causas del insomnio.
Por eso, actividades como la meditación, la respiración profunda, el yoga suave o la lectura pueden ayudar a disminuir la tensión y preparar al cuerpo para el descanso.
No quedarse en la cama dando vueltas
Si después de 20 o 30 minutos no se logra conciliar el sueño, los expertos sugieren levantarse y realizar una actividad tranquila, como leer un libro o escuchar música relajante.
Permanecer en la cama frustrado puede aumentar la ansiedad y empeorar el problema.
Cuándo consultar a un médico
Si los problemas para dormir ocurren varias veces por semana, se prolongan durante meses o afectan la vida cotidiana, es importante buscar ayuda profesional.
El insomnio crónico puede requerir tratamientos específicos y, en algunos casos, estar relacionado con otras condiciones médicas que necesitan atención.__IP__
Dormir bien también es cuidar la salud
El sueño cumple un papel fundamental en la recuperación física, el funcionamiento cerebral y el bienestar emocional. Por eso, incorporar hábitos saludables y respetar los tiempos de descanso puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida.
Pequeños cambios en la rutina diaria muchas veces son suficientes para lograr noches más tranquilas y despertarse con más energía al día siguiente.
