«El caso de Grillo fue un accidente no deseado», admitió el funcionario, pero cerró filas: «La ministra [Bullrich] hizo todas las evaluaciones [?] y dice que el uso de la fuerza fue el que debía». Ante la crítica por el lema «el de azul está bien», Francos lo matizó: «El Presidente dijo que el de azul está bien y los violentos están mal».

La referencia al derrumbe de Fernando de la Rúa en 2001 resonó con fuerza en el diálogo. Ante la pregunta sobre si la marcha de jubilados del miércoles podría esconder un «intento de golpe de Estado», Francos no eludió el paralelismo histórico:
«Claramente lo que pretenden es generar caos. Si uno recuerda el caos en otras oportunidades, en un momento significó la caída de De la Rúa [?]. No va a pasar eso en este gobierno, pero sí lo queremos advertir para que todo el mundo lo tenga claro».
El funcionario distinguió entre el reclamo legítimo y la infiltración violenta: «Si es una marcha en la que se agregan agentes violentos que pretenden desestabilizar al gobierno, serán reprimidos por la fuerza del orden».
