Déficit cero y emisión neta cero: El plan de Caputo para tumbar la hiperinflación que dejó plantada el kirchnerismo

El catedrático español aseguró que así como Israel Kirzner debería ser galardonado con el Nobel por el desarrollo de la teoría austríaca, Milei debería ganarlo por estar llevando ese ideario a la práctica.

El ilustre profesor de economía de la prestigiosa Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, ganador del premio Juan de Mariana en el año 2016, y una de las voces más importantes de la Escuela Austríaca de economía en todo el mundo, Jesús Huerta de Soto, recomendó al presidente argentino, Javier Milei, para el Nobel de Economía de este año.

Lo hizo en una de sus clases, célebres por sus enfáticos ejemplos y comentarios, que se viralizan continuamente en redes sociales por alumnos que lo filman, en la que le recomendó a los estudiantes escuchar completo el discurso de Milei en Davos, ya que «abarca casi todos los temas que vemos en el semestre».

En su ponencia, hizo un parate para referirse a la relación que tiene con el presidente argentino, señalando que «Milei se ha inmolado por la Argentina» y encomendó su tarea por «haberle abierto los ojos a millones de personas que, gracias a su prédica, descubrieron las ideas de la libertad».

“Un discípulo, que ha sido uno de los motivos de mayor alegría en vida, en contra de mi recomendación, ya lo digo en mis artículos, no destrocen su vida dedicándose a la política y se ha dedicado”, comienza el profesor su largo elogio a Milei ante sus alumnos.

“Por azares del destino, la mano de Dios -prosigue-, lo ha llevado a ser presidente de la República Argentina. Ha inmolado su vida. No saben lo que es dedicarse a la política y más en un país como Argentina. No es que sea especialmente malo; es como España. Es destrozar la vida”.

Y continúa: «No sé qué pasará con su programa en Argentina. Solo sé dos cosas: ya le debemos algo de un valor inmenso para la humanidad y es haber traído a la agenda y haber hecho popular la idea de la libertad, términos como el anarco-capitalismo; y despertar a los ciudadanos de su letargo».

Terminando su discurso, lo nomina para el Premio Nobel: “Sería para dar el Premio Nobel de Economía a Israel Kirzner como máximo representante vivo de la escuela austriaca de Economía, y al presidente Javier Milei como alguien capaz de llevar a la práctica ese ideario”.

Además de tener a Alberto Benegas Lynch (h) como «prócer», el presidente argentino tiene en muy alta estima al profesor anarcocapitalista Jesús Huerta de Soto. Tanto es así que en su primer discurso presidencial, Javier Milei citó al catedrático español con la siguiente frase: «Los planes contra la pobreza generan más pobreza; la única manera de salir de la pobreza es con más libertad”.

Luego de la asunción, al día siguiente, el profesor Jesús Huerta de Soto le envió a través de Philipp Bagus, un economista amigo en común, las siguientes palabras: «Agradezco enormemente al presidente Milei que me haya citado en su discurso de investidura. Pero, como decía Mises, a la larga son las ideas correctas las que mueven el mundo, el presidente Milei tiene el inmenso mérito de haber sabido transmitírselas al pueblo de una forma atractiva y convincente, y de preservarlas en pleno siglo XXI como la única alternativa posible basada en la verdad y en la moral» (vía WhatsApp).

Cuando el presidente argentino anunció el Decreto Desregulador, también vía WhatsApp, el profesor madrileño le dijo al día siguiente: «El anuncio del decreto desregulador de Milei es histórico, el de un verdadero líder de la libertad, modelo para todo el mundo y solo comparable al Adenauer y Erhard que en 1949 sacaron a la Alemania destruida de la pobreza e iniciaron su milagro económico…».

Y por último, tras su contundente discurso en el Foro Económico Mundial en Davos, Jesús Huerta de Soto señaló: «Querido Presidente Javier Milei: de nuevo te manifiesto mi más entusiasta enhorabuena por el extraordinario discurso que acabas de pronunciar en el Foro de Davos.

«No solo has impartido toda una lección de economía de la Escuela Austríaca a las élites más arrogantes e intervencionistas del mundo, sino que además te has referido a la intrínseca inmoralidad que suponen sus grandiosos planes de ingeniería social estatista, a la que has dado un respaldo incondicional a todos los empresarios de bien que, a pesar del intervencionismo, siguen impulsando la prosperidad y la civilización. ¡Viva la libertad, carajo!»