Desde el gobierno de Néstor Kirchner, quien heredó un superávit fiscal de Duhalde y lo destruyó en tan solo cuatro años, el gobierno de Javier Milei busca volver al sendero del equilibrio fiscal con medidas de shock.
Sin ningún tipo de duda, la prioridad más importante del Gobierno es la concreción de un superávit fiscal y financiero para el Sector Público Nacional en el primer año de mandato. Esto implica eliminar completamente el déficit primario entre gastos e ingresos corrientes, y lograr más que compensar la carga por intereses de deuda con todos los acreedores. Argentina no tiene superávit financiero desde el año 2008.
El “ancla fiscal” resulta fundamental para poder maniobrar las expectativas de inflación en un contexto tan delicado como el que atraviesa el país al día de hoy. A estos efectos, el ministro de Economía Luis Caputo anunció un paquete impositivo que añade hasta 2,2 puntos del PBI a la recaudación nacional, entre el impuesto PAIS, las retenciones a la exportación, el nuevo blanqueo de capitales y el impuesto a las Ganancias.
La tasa del impuesto PAIS para importaciones aumenta del 7,5% al 17%, al mismo tiempo en que la mayor liberalización de operaciones en el mercado cambiario oficial permite expandir la base imponible del impuesto.
La prioridad del Gobierno Nacional es alcanzar el superávit fiscal en el primer año de mandato. Los siguientes números reflejan el ajuste inevitable que enfrentaremos a fin de lograr ese objetivo. pic.twitter.com/lYP7ROTiKA
— Ministerio de Economía (@Economia_Ar) December 13, 2023
De esta forma, la mayor recaudación viene aparejada por una tasa más alta y también por una cobertura más amplia. El grueso de los recursos que genere este impuesto serán canalizados para sostener el sistema previsional. Se espera un incremento recaudatorio en torno al 0,8% del PBI para los próximos 12 meses.
Por otra parte, el ministro Caputo resolvió la reintroducción de las retenciones para las exportaciones no agropecuarias con un recargo impositivo del 15%. Esta medida se toma al mismo tiempo en que el tipo de cambio oficial para los exportadores (y también para las importaciones) se elevó a hasta los $800, permitiendo una devaluación de casi el 100% y mejorando la relación de precios relativos en favor de la exportación. Esta medida generaría una recaudación de hasta el 0,5% del PBI en 2024.
Caputo buscará revertir los cambios que dispuso el exministro Massa sobre el impuesto a las Ganancias de la cuarta categoría, para lo cual será necesario el apoyo del Congreso como parte de un amplio paquete de medidas fiscales e impositivas que deberá tratarse en sesiones extraordinarias.
La maniobra resulta imprescindible para evitar el colapso fiscal de las Provincias (que mantienen un déficit en torno al 1% del PBI adicional al que tiene el Gobierno nacional), y generaría recursos adicionales por el equivalente al 0,4% del PBI para el próximo año. El organigrama del impuesto a las Ganancias será dado a conocer en los próximos días, y anticiparon que la nueva estructura buscará favorecer el ahorro.
El plan de Caputo incluye una reforma sobre el impuesto de Bienes Personales, el lanzamiento de un nuevo blanqueo de capitales (aún sin mayores precisiones), y una estrategia de moratoria que ofrecerá pagar impuestos por adelantado (de manera voluntaria), a cambio de incentivos fiscales.
Las medidas impositivas buscan compensar y superar lo que se conoce como “efecto Olivera-Tanzi”, a partir del cual la inflación disminuye el poder adquisitivo de los pesos que ingresan en el Estado, esto incrementa el déficit fiscal, y el aumento del déficit provocaría una mayor necesidad de financiamiento monetario que retroalimenta el ciclo. Se buscará cortar de raíz este efecto perverso lo más pronto posible.
