El papa Francisco ofició la misa de la Cena del Señor del Jueves Santo en una cárcel juvenil romana y lavó los pies a doce jóvenes allí recluidos, entre ellos dos chicas, una católica y otra musulmana.
El papa Francisco ofició la misa de la Cena del Señor del Jueves Santo en una cárcel juvenil romana y lavó los pies a doce jóvenes allí recluidos, entre ellos dos chicas, una católica y otra musulmana.