Omar Asad se despidió este lunes del plantel de San Lorenzo sin dramas y con la autocrítica de no poder haberle «encontrado la vuelta al proyecto», en tanto la dirigencia debate la contratación del nuevo entrenador, con preferencias por Américo Gallego por un lado y Ricardo Caruso Lombardi por otro.
«Va a ser una espina no haber hecho bien las cosas pero tengo la conciencia tranquila porque trabajé mucho», reconoció Asad en una conferencia de prensa en la que no hubo preguntas.
Minutos antes Asad estuvo con el plantel para despedirse, en tanto Esteban «Gallego» González y el coordinador de fútbol del club, Héctor Veira, se empezaban a hacer cargo hasta la contratación del nuevo entrenador.
«Nunca le encontramos la vuelta al proyecto», admitió Asad sin vuelta y que las «derrotas de local nos costaron muy caro».
Agradeció a los jugadores por el «esfuerzo» de haber jugado en puestos que no le eran naturales y a los dirigentes por haberle «permitido estar en San Lorenzo».
Asad se fue del Nuevo Gasómetro ayer a última hora de la tarde con la carga de la nueva derrota ante Unión, la tercera caída en las últimas cuatro presentaciones y antes de subirse a su auto dijo que seguía y que hoy estaría en el entrenamiento.
Pero recibió casi a medianoche un llamado del presidente Carlos Abdo para pedirle un paso al costado, a lo cual Asad accedió.
Si bien en la dirigencia espera que ante Newell’s el Gallego González pueda revertir el mal momento, justamente ante otro equipo que se está enterrando en los promedios, el está cada vez más enterrado en los promedios, el último interinato con Tojo y Veglio no dio los resultados esperados.
Por ello en la misma noche en que se definió la salida de Asad, la dirigencia volvió a estar dividida en cuanto a los candidatos.
Un sector, que encabezaría Abdo, estaría a favor de gestionar la llegada de Gallego, en tanto que otro grupo ve con buenos ojos intentar con Caruso Lombardi, un especialista en sacar equipos del pozo, pese a los cuestionamientos que recibe por la escasa brillantez del juego que propone.
Su nombre ganó peso por el hecho que San Lorenzo está en zona de promoción.
El técnico que llegue podrá contar con la experiencia del Turco, que siempre fue frontal, hasta cuando llegó y no le caían los refuerzos, admitiendo públicamente que no sabía que en el club había tantos problemas económicos.
Tuvo que sortear aprietes de la barra brava a jugadores, expulsiones tempranas de futbolistas que diezmaron chances en partidos claves como ante Olimpo.
Asimismo, el Turco se fue agradeciendo a todos, hasta los periodistas y se despidió hasta volver a encontrarse «en otro lugar».
